Un tratamiento facial bioenergético que tiene un objetivo muy claro: trabajar la piel desde el interior. Basado en el uso de fitoactivos brillantes unido al estímulo de los puntos reflejos con minerales específicos, para conseguir intensificar la actividad de los órganos principales de la estación estival, lo que permitirá una adaptación perfecta de la piel a la estación, según la filosofía de la Medicina Tradicional China.
Para aumentar la fotoprotección de la piel, reducir la oxidación y el daño celular y restablecer las pérdidas de agua y oligoelementos.
Conforme la primavera avanza, nuestra piel está más expuesta a las horas de sol. Las células de la piel tienen que adaptarse a estas nuevas condiciones y hay un aumento en la vasodilatación y queratinización. Además, la piel experimenta una mayor pérdida de agua y electrolitos a través de la transpiración, lo que requiere una reposición adecuada para prepararse para los efectos del verano en nuestra piel. Es esencial introducir sustancias que puedan neutralizar los efectos nocivos de la foto-oxidación en la piel.
Y es que en verano nuestra piel puede tener mayor permeabilidad vascular y capilar, aparición y acentuación de manchas cutáneas, acentuación de la transpiración y pérdida de electrolitos y oligoelementos, elastosis, fotooxidación, daño celular y de ADN. Además de un aumento de su temperatura y la acentuación de arrugas, líneas de expresión e inflamación. Nuestra misión es ayudar a fortalecer la red capilar para mejorar el acceso de oxígeno y nutrientes. Un momentazo que calma, revitaliza y refresca la zona, a la vez que te armoniza, reequilibra el corazón y nuestra «olla a presión» inconsciente.
